martes, 22 de octubre de 2013

¿Y EL SEXTO SENTIDO?




La mayoría de la gente, me incluyo a mí misma antes de comenzar este trabajo, conoce los cinco sentidos que poseemos, pero según el titulo de mi Blog tenemos seis sentidos. Pero, ¿cuál es el sexto sentido? Su nombre es cinestesia o kinestesia o quinestesia (hay varias formas de designarla) y es la rama de la ciencia que estudia el movimiento humano. 

Se refiere a la capacidad de reconocer la localización espacial del organismo, su posición y orientación, la fuerza ejercida por los músculos y la posición de cada parte del cuerpo en relación con el otro, sin utilizar la visión. También puede asociarse al sentido de la orientación, el cual posibilita que un individuo actúe de manera coordinada y con ubicación espacial. 
Este tipo específico de la percepción permite el mantenimiento del equilibrio y la realización de diversas actividades, por ejemplo, caminar sin mirar donde poner los pies.



 
Son sensaciones nacidas de la lógica sensorial, que se trasmiten desde todos los puntos del cuerpo hasta el centro nervioso de las aferencias sensorias.
En medicina y psicología esta palabra alude a la sensación que un individuo tiene de su cuerpo y de los movimientos que realiza. La sensación está facilitada por los propioceptores, como los ubicados en la cóclea del oído interno.
Los receptores sensitivos que se encuentran situados en los músculos, en los tendones y en la piel nos proporcionan variedad de información.



ALTERACIONES


Alguna de las alteraciones que se producen en relación con el equilibrio son:
-         El vértigo posicional es el más frecuente de los vértigos. Son cuadros agudos de segundos de duración debidos a cambios en la postura del cuerpo. Aparecen sólo con ciertos movimientos o posiciones durante unas semanas para ceder. Suele repetir el proceso durante años.
-          El síndrome de Ménière es una enfermedad que afecta al oído interno, de causa desconocida, caracterizada por vértigo, que suele manifestarse con acúfenos (zumbidos en los oídos), hipoacusia y náuseas. Las crisis vertiginosas aparecen casi siempre en episodios repentinos que pueden durar incluso horas. Sin embargo, el acúfeno y la sensación de mareo pueden permanecer días.
-         La laberintitis se produce al inflamarse el laberinto por causas infecciosas (virus o bacterias), lo que genera vértigo, que se asocia a dolor de cabeza, fiebre u otros signos de infección. Para que ceda el vértigo, debe tratarse la causa infecciosa.
-         La neuronitis vestibular es un cuadro agudo e intenso acompañado de náuseas, vómitos e inestabilidad, que empeora con los movimientos de cabeza o cambio de posición y que mejora al fijar la mirada en un lugar. Puede haber nistagmo y acúfenos (oír pitidos en el interior de la cabeza, sin que los haya en la realidad), suele durar unos días. Es normal que vuelva a aparecer en brotes y que deje alteraciones residuales de inestabilidad en la marcha.
-         Las fístulas perilinfáticas suelen deberse a lesiones traumáticas (tos o estornudos) o hiperbáricas (a un aumento en la presión atmosférica sobre el oído). Se presenta como un vértigo de posición y falta de audición que es variable, dura unos días y cede solo.





CURIOSIDADES


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