La
vista es un sentido que nos permite percibir la forma, distancia, posición,
tamaño y color de todos los objetos y seres que nos rodean.
Los
ojos son los órganos receptores de la vista y tienen la función de captar los
estímulos luminosos que encontramos en el ambiente. Se localizan en las
cavidades orbitarias, que los protegen de las sacudidas y choques exteriores. Las
cejas, las pestañas y los párpados complementan su protección.
COMPONENTES DE LA VISTA
FUNCIONAMIENTO
DE LA VISTA
Para explicar el funcionamiento de la vista, os muestro este video que
explica cómo se lleva a cabo el proceso:
DESARROLLO EN LA PRIMERA
INFANCIA
La vista comienza a desarrollarse en la etapa
embrionaria, aunque en el momento del nacimiento no esta desarrollado
completamente. Al principio, el bebé no es capaz de enfocar la mirada más allá
de 20 a 38 cm, lo suficiente para
distinguir la cara de la persona que lo tiene en brazos.
A partir del primer mes de edad, la capacidad visual
se perfeccionará hasta alcanzar, entorno a los ocho meses, una madurez
suficiente.
Con un mes de edad, los niños son capaces de mirar
los objetos que se encuentran dentro de su campo visual, incluso pueden seguir
su desplazamiento.
A los dos meses, los bebés empiezan a fijar la
mirada y hacer coincidir los dos ojos en un mismo punto. Esto les permite
reconocer las características de la cara y diferenciar entre rostros familiares
y no familiares. En este momento, todos los receptores del color funcionan.
Durante el tercer mes de vida, la vista de los
bebés tiene mejorías. Algunos cambios de este periodo son que su agudeza visual
y su visión periférica tienen un desarrollo relevante permitiéndoles enfocar a
distintas distancias, su coordinación oculoauditiva mejora y la percepción de
los colores es mas precisa con preferencias hacia el rojo y el amarillo antes
que hacia el azul.
En el cuarto mes, el seguimiento visual es mayor y
continuo, incluso son capaces de percibir tonalidades diferentes. El bebé comienza
a desarrollar la percepción en profundidad.
A partir del sexto mes, el desarrollo visual está
casi evolucionado totalmente. La agudeza visual, la visión periférica y la
binocular se parecen cada vez más a la de un adulto.
Tras el octavo mes, los objetivos del ámbito visual
se han alcanzado. La agudeza visual tiene su esplendor sobre el año de edad. La
coordinación visual con el movimiento de los pies se alcanza sobre los
dieciocho meses. La atención visual aumenta durante los primeros seis años de
edad.
ALTERACIONES
Las alteraciones que pueden aparecer en relación con la vista son:
- El astigmatismo se
produce porque la córnea tiene forma irregular. Una
parte de la imagen queda enfocada por delante del resto, tanto en los objetos
cercanos como en los lejanos. No es fácil de detectar, a no ser que el niño
exprese que ve borroso o tenga otras molestias. El tratamiento habitual son las
gafas. Suele ir asociado a miopía o hipermetropía.
- El ojo vago o ambliopía comienza
cuando un ojo, o los dos, pierden un grado importante de visión, y puede estar
causado por un problema de vista, por estrabismo o por otras razones, como una
catarata. Aunque el auténtico problema de ojo vago se genera porque el cerebro,
al recibir dos imágenes diferentes, la de un ojo y la de otro, acaba ignorando
la imagen que ve mal. Poco a poco las vías que llevan información del ojo al
cerebro dejan de funcionar por falta de uso, y el niño acaba dependiendo de un
solo ojo para ver. Es muy importante diagnosticar el ojo vago en los dos
primeros años del niño, ya que pasado un tiempo la pérdida de visión no se
recupera pero se puede reeducar al cerebro para que vuelva a ver por ese ojo.
Algunos
signos son que el niño tuerce un ojo en ciertas ocasiones o cierra uno de los
dos ojos para enfocar, tiene dolores de cabeza, inclina la cabeza a un lado
para mirar las cosas, hace guiños o se frota los ojos muy a menudo.
El tratamiento del ojo vago es llevar gafas y parches.
El tratamiento del ojo vago es llevar gafas y parches.
- La miopía consiste en ver
bien de cerca y mal de lejos ya que la imagen que debería formarse en la retina,
se forma por delante de ésta, por lo que los objetos lejanos se vean borrosos.
El niño puede tener una miopía baja (de 0 a 2 dioptrías), media (de 2 a 4) y alta (de 4 a 6). Con más de 6 dioptrías
la miopía puede estar asociada a problemas de retina. Se descubre en la edad
escolar, cuando los niños muestran dificultades para ver lo que hay en la
pizarra, y suele dar los siguientes síntomas: el niño entorna los ojos a menudo
para enfocar en la distancia, muestra preferencia por actividades que requieren
visión cercana, y es posible que rechace otras al aire libre que requieran
agudeza visual de lejos.
La miopía se puede
corregir con una operación con láser, pero no se puede practicar, al menos hasta los 18 años, mientras lleva gafas para
que el niño consiga ver bien y evitar que la miopía aumente.
- La hipermetropía consiste en que
el niño ve bien de lejos pero no tan bien de cerca. Alguno de los síntomas es
que le duele la cabeza al realizar actividades que le obliga a mirar de cerca
durante mucho tiempo. La hipermetropía
suele diagnosticarse en edad escolar.
Las gafas son la solución
habitual, aunque suele corregirse con el tiempo, si seguimos las indicaciones
que nos dicen.
En los bebés puede haber un falso estrabismo, ya que parece que el niño tuerce un ojo, pero es un efecto óptico debido a la forma del ojo o del puente de la nariz.
CURIOSIDADES
¿Sabias que…?
-La mayoría de las personas parpadea 15 veces
por minuto.
-Los ojos del hombre son medio milímetro más
grandes que los de la mujer.
-El ojo humano no crece, es del mismo tamaño
desde que nacemos.
-Los ojos negros no existen. El ojo
máximamente pigmentado tiene un color achocolatado profundo, pero nunca negro.
Algunas ilusiones ópticas que me han llamado la
atención son las siguientes:
-Si te
quedas mirando al centro de esta imagen (la cruz negra), verás que los puntos
rosas se vuelven verdes, y al cabo de 10 segundos desaparecer. El fenómeno
es conocido como "ceguera producida por el movimiento", y pone de manifiesto que cuando al cerebro se le
presenta un estímulo de contraste se inclina al más predominante, sacrificando
su atención a ciertos aspectos dentro del campo visual. Lo más curioso es que
este fenómeno lo podríamos experimentar en algunos casos en la vida diaria, sin
que nos demos cuenta.
- Miren la imagen y cierren su ojo derecho y con el ojo izquierdo
miren el punto derecho a unos 30
cm de la pantalla. Acérquense y derepente dejaran de ver
el punto izquierdo.
- Observe el centro de la cuadrícula durante algunos segundos. La imagen empieza a vibrar.




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